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Articulos de Bienes Raices en Puerto Rico |
El mercado de Bienes Raíces en Puerto Rico
por el Dr. Alberto Hernández
Tel. (787)728-6124
Web:www.AlbertoHernandezRE.com
E-mail:bienesraices@albertohernandezre.com
lnteresantisimo resulta analizar Ia evolución del mercado inmobiliario en Puerto Rico a través de los años. Sin dudas, siempre ha habido transacciones en Bienes Raíces en Ia lsla. Aún desde el tiempo de Ia Colonia Española.
Grandes terratenientes existían en Ia Isla con importantes fincas dedicadas a Ia agricultura, las fincas mas cercanas aI mar Ia sembraban de cocos para facilitar Ia transportación de esta fruta a Europa. De ahí Ia cantidad de cocoteros en las costas privilegiadas de Puerto Rico, tales como Dorado, Luquillo, Humacao, etc.
Lo irónico del caso de estas fincas cercanas a las costas y a las playas, es que los terratenientes dejaban éstas a los hijos menos queridos, pues más producían las fincas del interior cuyas tierras eran mas fértiles. Luego sucedió que las que multiplicaron su valor fueron éstas dejadas a los casi desheredados, pues fueron vendidas a enormes precios para hoteles de explotacion turistica.
Un caso análogo, ha sucedido en España y en otros paises de Europa y muy principalmente en Ia Florida.
Aunque era de proveer el auge económico del comercio de Bienes Raices en Puerto Rico, dada Ia limitacion de las tierras y Ia explotación poblacional de los puertorriqueños, así como el progreso socio-económico-idustrial de Ia lsla, lo cierto es que este dinamismo de las compraventas inmobiliarias comenzó principalmente hace 50 años en Puerto Rico.
En esos años empiezan las primeras urbanizaciones, las cuales se diseñaban, construían y ofrecian al público consumidor, teniendo en cuenta principalrnente los criterios urbanisticos del arquitecto, del ingeniero, del constructor, del promotor, pues era la época en donde habia una tremenda demanda y escasez de viviendas y so vendian las casas que se construyeran fácilmente. “Era un mercado de vendedores”, tiempos en que no existian Ia Junta de Planificacion, Ia Junta de Calidad Ambiental y las muchas agencias reguladoras de estos tiempos.
En consecuencia, surgieron muchas urbanizaciones sin las debidas facilidades recreativas, sin planeadas areas para comercios, y condominios que no contaban ni siquiera con suficientes estacionamientos.
Puerto Rico ha evolucionado enormemente en el campo inmobiliario, surgieron las enormes fuentes de financiamientos, con Federal Savings, Ia FHA, los préstamos a través de Ia Administración de Veteranos y otros.
Comienza a surgir Ia preocupación gubernamental de una mejor planificacion, de una regulación de urbanizaciones, edificios, condominios, casas. Surge el interés por el maltratado ambiente, por nuestra flora, y el comprador puertorriqueño con todas estas ventajas y las muchas experiencias negativas sufridas, aprende a pedir más calidad en Ia vivienda, un diseño acorde con las necesidades de Ia familia, más lugares de expansión espiritual, más contacto con el aire puro, mayor control de limpieza, mas privacidad. mayor sistema de seguridad, cercania a comercios y oficinas profesionales y una selección de los lugares en que deben situarse las zonas residenciales, comerciales, deportivas y de oficinas.
Los tiempos contemporáneos nos traen un panorama distinto en el mercado do viviendas en Puerto Rico. Ahora el consumidor es rey, la mujer es dueña del hogar es Ia reina que marca Ia pauta, ahora todos los que están en el negocio de Bienes Raíces, para poder tener éxito en las ventas de una urbanización, de un proyecto, de una casa, de un condominio, tienen que pensar primero en las opiniones, deseos y anhelos de los que van a ser propietarios. “Estamos en un mercado actual de compradores”.
Más en muchos sentidos las metamorfosis radical del mercado inmobiliario ha sido beneficiosa para el consumidor. ¡Ahora hay que ofrecer mas! Observamos que han surgido en Puerto Rico bellas comunidades que se han creado pensando en el gusto boricua, en su mayor comodidad para vivir, en elmejor disfrute de Ia naturaleza y a diversificación de areas deportivas que logran una juventud saludable, fuerte y desvinculada de Ia delincuencia, contaminación y de las drogas.
Ahora el comprador exije más profesionalismo del corredor y que surja Ia necesidad en el Realtor a estudiar y superarse en el conocimiento de todas las ciencias y materias reIacionadas con este importante negocio de millones de dólares en Puerto Rico.
La mayor fortuna lograda para el consumidor de viviendas es que antes de surgir un proyecto inmobiliario a Ia venta tienen que unirse el promotor, el arquitecto, el ingeniero, el constructor, el ambientalista, Ia entidad financiera, las agencias gubernamentales, los relacionistas públicos, los publicistas, los banqueros y los Realtors para discutir o analizar primero que nada, Ia mayor felicidad que al comprador puedan proporcionarle las viviendas proyectadas.
El Iograr una asociación de propietarios vigorosa, pendiente de Ia estética de Ia urbanización, de Ia limpieza de sus calles, de Ia belleza de sus jardines, del funcionamiento de sus sistemas de vigilancia, de las actividades sociales y deportivas de Ia comunidad, es ahora una obligación para el disfrute de una vida mejor en común.
Ojalá que todas las urbanizaciones y áreas de viviendas logren estos altos fines en beneficio del pueblo puertorriqueño.
Paramás información favor de visitar la página de Alberto Hernández Real Estate,Inc. en www.albertohernandezre.com.
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